¿Quieres reducir el absentismo?

¡Tenemos un absentismo del 10 %; esto es insostenible!

Te propongo una hipótesis diferente:

La frase completa debería ser: “Tenemos un absentismo de un 10 % en promedio”. Pero, si quieres analizar la situación correctamente, lo que deberás conocer no es la media, sino la dispersión.

No mires la media: mira la dispersión.

Analizar la dispersión consistirá en conocer el absentismo por sección, por turno o por responsable de un equipo concreto. Y, para el objeto de este artículo, nos quedaremos con el último filtro.

Ahora, vamos a analizar un caso concreto de dispersión:

  • Absentismo del equipo del Responsable 1: 5 %.
  • Absentismo del equipo del Responsable 2: 15 %
  • Media ponderada (si tienen los mismos trabajadores): 10 %

Si el escenario fuera este, el enunciado del problema y su solución serían muy diferentes, ¿no?

Y puesto que nos estamos centrando en la dispersión por responsable de equipo, tendremos que explicar si hay una causalidad o una correlación: LA HAY.

El mejor mando es un maestro permanente.

¿Quieres saber dónde está tu mejor mando? Busca la sección o el turno con menos absentismo y conflictividad. Ahí está tu mejor jefe, aunque quizá todavía no lo hayas identificado.

Y es que, a falta de un estándar o de una formación acerca de cómo dirigir, ¿sabes qué es lo que caracteriza a tu mejor mando? Que, de todos, es el mejor maestro.

El mando que crea el mejor ambiente no es el más simpático. Es el que, de manera natural y casi sin saberlo, hace el trabajo a través de otros, por medio de la enseñanza permanente.

¿Y por qué es este el factor que crea un mejor ambiente? Porque la gente odia no saber lo que está haciendo. Un operario que ha roto tres piezas caras en lo que va de mes está asustado, duerme mal y teme por su empleo. No tengas dudas de esto. Y, por tanto, estará siempre agradecido a la persona que le enseñó a procesar la pieza sin romperla, porque le hizo sentir seguro y la gente lo que quiere es no tener miedo.

Cómo enseña el mejor mando.

¿Cómo lo hacen? No lo saben muy bien, pero el método suele ser:

  • Supervisan con mucha frecuencia.
  • Así, detectan los errores cuando todavía son fáciles de corregir (lo cual ya hace sentir segura a su gente).
  • Cuando detectan un error, explican a quien lo está haciendo qué es lo que está mal:
    • Cómo hacerlo bien (formación sobre el método).
    • Por qué y para qué hacerlo de esta manera (esto último es muy importante porque transmite conocimiento de causa y permite que los operarios adquieran criterio).
  • Son pacientes.
  • Escuchan.
  • Son simpáticos o no; eso no afecta. No se trata de ‘buenismo’; no tienen tiempo. Tienen que enseñar en el siguiente puesto.

Qué aporta la enseñanza permanente.

Además, el hecho de enfocarte en la enseñanza permanente aporta lo siguiente:

  • Obliga sí o sí a ser cercano.
  • A comunicarte de manera natural (te ahorras una sesión de coaching costosa que, a menudo, está poco conectada con la realidad del puesto). Debes saber que los trabajadores son muy sensibles al interés que se les muestra por su trabajo.
  • A reforzar tu autoridad (porque quien enseña la tiene toda).

La formación debe llegar a todos.

Debe destacarse que no solo el operario necesita formación, sino que también la necesita el mando intermedio (al que han promocionado sin preparación previa) y el resto de la escala directiva: TODOS.

El 90 % de los errores que se cometen en una empresa se deben a la falta de información o de formación.

Sé que esto te va a dar mucha pereza… pero ponte a enseñar:

  • Abandona tu despacho.
  • Cancela la sesión de coaching.
  • ¡Ponte a enseñar!

TU EMPRESA DEBE FUNCIONAR COMO INSTITUCIÓN EDUCATIVA.

AUNQUE PUEDA SONAR IDEALISTA,

ESTA SERÁ TU VENTAJA COMPETITIVA.

Pero ¿garantiza esto la reducción del absentismo? No es una garantía automática, pero pruébalo y me cuentas.

EL MEJOR MANDO ES UN MAESTRO PERMANENTE.

Preguntas frecuentes sobre reducción del absentismo:

¿Por qué no basta con decir “tenemos un 10% de absentismo”?

Porque es una media. Para entender el problema, hay que mirar la dispersión: absentismo por sección, turno o, mejor aún, por responsable de equipo, donde suelen aparecer grandes diferencias (p. ej., 5% vs 15%).

¿Qué indica que haya una gran diferencia en el absentismo entre los responsables?

Que probablemente existe una correlación (y a menudo causalidad) con el estilo de dirección: algunos mandos generan un mejor entorno de trabajo, mayor seguridad y menor conflictividad.

¿Cómo identificar al mejor mando de la empresa?

Busca el equipo con menos absentismo y menos conflicto. Ahí suele estar tu mejor jefe, aunque no sea el más visible ni el que más habla en las reuniones.

¿Qué hace un mando que reduce el absentismo sin “buenismo”?

Actúa como maestro permanente: supervisa con frecuencia, detecta errores pronto, enseña el método, explica el porqué (para dar criterio), escucha y es paciente. La simpatía no es el factor clave: lo clave es la enseñanza constante.

¿Por qué enseñar reduce el absentismo?

Porque la gente odia no saber si lo está haciendo bien. Cuando alguien trabaja con miedo (a romper piezas, a fallar, a ser reprendido), sube el estrés y baja el compromiso. Un mando que enseña y corrige a tiempo da seguridad, y eso mejora el clima y reduce la fricción (y potencialmente el absentismo).

 

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