Hace un tiempo, comenté con mi compañero Agustín Lizasoain que siempre que formamos en una empresa a un técnico de métodos y tiempos, acaba durando poco.
Los motivos son diversos, pero lo que observamos es que, en la mayoría de los casos, esta rotación se debe a que los técnicos de métodos y tiempos rigurosos acaban ascendiendo (a pesar de que no es una función muy valorada).
Por qué el técnico de métodos y tiempos asciende.
Y ¿por qué sucede esto? Porque esta función les dota de:
- Información de calidad.
- Habilidades.
- Y capacidades de gestión.
Información de calidad.
El técnico de métodos y tiempos dedica casi el 100 % de su tiempo a observar, analizar y confrontar la información obtenida de la realidad, no a reuniones ni a informes con indicadores adulterados. Se pasa:
- 1/3 de la jornada delante del puesto de trabajo observando con mucho detalle y detenimiento:
- Mira el proceso, escucha al operario y filtra.
- Intenta entender lo que sucede para poder plasmarlo en un método.
- Lo cuantifica en tiempo posteriormente.
- 1/3 de su tiempo analizando:
- Da nombre a todo lo que ha visto.
- Asigna un tiempo.
- Crea un estándar mejorado para que exista un método robusto que determine un tiempo.
- 1/3 de su tiempo intentando implantar los estándares:
- Se encuentra solo ante el peligro.
- Vuelve a observar, con más detalle todavía, ante las objeciones.
- Reajusta su análisis ante el nuevo aprendizaje.
- Esto le acaba dando una información que casi nadie tiene ni ha tenido nunca:
- Problemas de suministro.
- Herramientas deterioradas.
- Información insuficiente en la orden de trabajo.
- Que el operario que dicen que es tan bueno resulta que no lo es tanto.
- De la misma manera que el operario que dicen que es tan malo, resulta que no lo es.
- Lo mismo ocurre con los mandos intermedios.
- Podrá ver en qué momentos ciertos puestos no están saturados y podrían organizarse mejor en otro horario.
- Cómo una mala planificación interrumpe el trabajo y reduce la productividad.
- Conocerá el efecto del cambio de formato y del número de cambios innecesarios.
- Cuellos de botella no identificados.
- Y mucho más.
- El desarrollo de estándares obliga a conocer muy bien la tarea:
- Las mejores prácticas.
- El peso de cada operación de la tarea.
- La saturación hombre-máquina.
- Capacidades de línea.
- En general, al pasar tanto tiempo observando en detalle los procesos de la planta, acaban enterándose de muchas cosas, incluso de lo que no buscaban.
Habilidades.
- La primera y más importante: observar el detalle.
- Capacidad de abstracción para el desarrollo y comunicación de estándares.
- Habilidades sociales y negociadoras, derivadas del trabajo de implantación.
Capacidades y criterio de gestión.
- Auditoría de procesos; saben lo que están viendo.
- Selección de las mejoras de mayor impacto.
- Planificación de la producción y optimización de los cambios.
- Conocimiento de las capacidades reales de producción (parciales y globales) de la planta.
- Conocimiento riguroso de los costes de producción.
- Negociación con el comité de empresa.
- Soporte a la toma de decisiones.
FINALMENTE, Y CASI SIN DARNOS CUENTA, TENEMOS UN PERFIL ALTAMENTE CUALIFICADO, CON VISIÓN AMPLIA Y OBJETIVA DE LA FÁBRICA, Y QUE HA DESARROLLADO HABILIDADES CRÍTICAS.
Preguntas frecuentes sobre por qué el técnico de métodos y tiempos asciende:
Porque adquiere una visión objetiva y completa del sistema: observa la realidad, la convierte en método y estándar y, además, aprende a implementar cambios. Eso lo convierte en un perfil muy útil para la gestión.
Problemas reales del día a día: suministros que fallan, herramientas deterioradas, órdenes de trabajo con información insuficiente, cuellos de botella ocultos, daños por cambios de formato e interrupciones y “verdades” sobre el rendimiento de operarios y mandos que no se reflejan en los indicadores.
Principalmente: observar el detalle, abstraer y comunicar estándares de forma clara, y habilidades sociales o de negociación para implantar estándares frente a objeciones en planta.
Auditoría de procesos, selección de mejoras con mayor impacto, planificación y optimización de cambios, conocimiento de las capacidades reales (línea y planta) y un entendimiento más riguroso del coste de producción. Además, suele apoyar decisiones y negociaciones internas.
Porque si es riguroso, se vuelve valioso y termina promovido o movido a puestos con mayor responsabilidad. En paralelo, su trabajo incomoda (confronta las creencias con la realidad), y eso también puede acelerar cambios de rol.
