- Sí, el stock es despilfarro, muda y waste.
- Vale, matrícula de honor en Lean y en idiomas, pero, ¿por qué?
- Porque consume espacio, recursos financieros y necesita ser gestionado.
- Una máquina también, ¿dirías que es un despilfarro en todos los idiomas posibles?
- No, es distinto, una máquina produce, un almacén, no.
- Un almacén es un amortiguador, que no produce, pero que puede mejorar tu proceso e incrementar tu capacidad de producción.
El stock es un despilfarro sí hace que el coste total del proceso sea mayor que si no lo hubiera.
A continuación, listamos situaciones en las que el stock nos aporta mejoras al proceso:
- En momentos de baja carga de trabajo se puede trabajar contra stock de producto de alta rotación, también se pueden adelantar semielaborados.
- De la misma manera que, en momentos de alta carga de trabajo, podremos recurrir al producto terminado en stock.
- Esto es especialmente importante en actividades con una alta estacionalidad.
- Tener capacidad de almacén nos permite hacer mayores lotes de producción, con lo que se puede reducir la cantidad de cambios de formato.
- Se pueden reducir los plazos de entrega en productos con demanda predecible.
- Puedes amortiguar los efectos de diversas incidencias:
- Fallos de suministro.
- Averías.
- Etc.
- Aprovechamiento de oportunidades de compra.
Obviamente, esto tiene un coste y la cuestión es conocer si es mayor o menor que los beneficios. Por eso existe un stock óptimo (que deriva del lote óptimo) y si es óptimo, no podemos llamarlo despilfarro.
Pero, espera, ¿Quieres cero stock? ¿Quieres Just In Time? Muy bien, observa un restaurante (y la pesadilla en la cocina).
En la restauración, la demanda está totalmente conectada con la producción, totalmente… y por eso es tan sumamente precario, estresante y poco rentable.
La imposibilidad de “manufacturar inventario” convierte cada servicio en:
- En los picos de demanda, en una carrera contrarreloj que deriva en un alto riesgo de fallos de servicio y estrés.
- Y en los valles, en recursos ociosos y pérdidas.
- Y, como resultado final, precariedad y baja rentabilidad.
Entonces, ¿Defiendo los inventarios? Ni sí ni no. Lo que defiendo son las decisiones basadas en la mejora de la productividad de todo el proceso, no de cada una de las partes.
Lo que no es aceptable son las afirmaciones maximalistas basadas en modas: EL STOCK ES DESPILFARRO. No son científicas, son muy poco rigurosas y llevan a tomar malas decisiones.
Los amortiguadores de un vehículo son un despilfarro: cuestan dinero, pesan, se averían y no hacen nada para que el vehículo avance. Pero están porque las carreteras están llenas de baches.
Una vez que fui a una boda en un minibús (que nos salió muy baratito) sin amortiguadores (quizás por eso nos salió tan baratito), llegué a la boda con un dolor de espalda que no me podía ni enderezar. Lo de trabajar en un restaurante debe ser algo parecido.
Preguntas frecuentes sobre stock:
El artículo dice que sí puede ser despilfarro, porque consume espacio, dinero y gestión. Pero no siempre: un almacén puede ser un amortiguador que mejora el proceso si reduce el coste total global.
Cuando permite: fabricar contra stock en baja carga (productos de alta rotación), tirar de stock en picos, reducir plazos en demanda predecible, amortiguar fallos de suministro/averías y hacer lotes mayores reduciendo cambios de formato.
Sí: si el inventario está en un nivel óptimo (derivado del lote óptimo y de la realidad de tu demanda/variabilidad), entonces no tiene sentido llamarlo despilfarro, porque compensa más de lo que cuesta.
Porque conecta producción y demanda de forma total y te deja sin amortiguación: en picos, estrés y riesgo de fallos; en valles, ociosidad y pérdidas. El artículo lo ilustra con la restauración, donde no se puede “manufacturar inventario”.
Evitar afirmaciones maximalistas (“stock = despilfarro”) y decidir con criterio de productividad del proceso completo, comparando el coste del inventario vs. el beneficio operativo (plazo, estabilidad, cambios, incidencias).
