¡SÍ! ¡EL CÓDIGO DE CIRCULACIÓN!
Si definimos un estándar como la mejor forma de hacer algo y que, por tanto, devuelve el mejor resultado, no he visto nada mejor que el sistema de circulación.
Millones de personas de toda condición se desplazan todos los días sobre máquinas de entre 100 y 200 caballos de potencia con un nivel de incidencias bajísimo (mucho menor que un six sigma).
En vistas aéreas se puede observar una armonía que parece casi una coreografía ensayada.
Es tal el nivel, que es el único sistema en el que más del 80 % de los individuos lo hacen mejor que la media.
Pues bien, cuando llegan al trabajo, estas mismas personas:
- Ponen la calefacción y abren las ventanas porque tienen calor.
- O te ponen el aire acondicionado en frío en enero.
- Ordenan empezar un trabajo para el que se sabe que no están todas las piezas necesarias.
- Asignan a 5 personas a trabajos donde hacen falta 3 y 3 donde hacen falta 5.
- Aceptan pedidos de los que se sabe que se va a perder dinero.
- Aceptan plazos que saben que son incumplibles y de los que derivarán problemas.
- Trabajan a oscuras y, donde no hay nadie, dejan las luces encendidas.
- Piden papel higiénico en camiones completos porque sale más barato.
- Siguen pagando la nómina a una persona que lleva 3 años muerta.
- O dejan que los comerciales manden sobre la planificación.
Esto requiere de una reflexión, vamos a analizar las características del sistema de circulación:
- Formación y examen:
- Todo el que conduce un vehículo (salvo alguna rara excepción) ha estudiado teoría, ha hecho prácticas y se ha tenido que examinar.
- En cambio, parece imposible hacerle estudiar a alguien el manual de una máquina con la que va a compartir su vida 8 horas al día durante años.
- La cuestión es que el código de circulación se lo toma más en serio, si no apruebas el examen, no conduces.
- Sistema de estándares muy visual:
- Nadie puede revisar el manual mientras conduce.
- Por eso, el sistema dispone de señales muy visuales, con poca información, pero muy intuitiva: 50, 90, STOP, curvas, ¡UN CIERVO!
- En un viaje de 100 kms, podemos toparnos con 200 señales a las que solemos estar atentos.
- Fidelidad a los estándares:
- Si la señal pone 120, vas a 120.
- Es más, si tienes delante a uno que va a 115, le increpas por ir demasiado lento.
- Corolario: al conducir intentamos maximizar nuestra productividad y juzgamos a quien no lo hace.
- Incentivos a la buena conducción, de lo contrario:
- Te pondrán una multa.
- Romperás el coche.
- Te pueden quitar el carné.
- Te puedes matar.
- O acabar en la cárcel.
- Hay supervisión y hay consecuencias.
- Concentración y concienciación:
- Por lo general, las personas conducen concentradas.
- Los que no, suelen pagarlo caro.
- Conducir mal está muy mal visto.
- Conducir bien, es una cuestión de orgullo. De hecho, debemos insistir) el 87 % de los conductores conducen mejor que la media.
- TPM – Mantenimiento Total:
- La máquina se cuida con todo el cariño.
- Se limpia y engrasa (mantenimiento de primer nivel).
- Se hacen las revisiones (preventivo).
- Se revisan los indicadores (predictivo).
- Anticipación:
- Los viajes se preparan con todo detalle.
- Presiones.
- Niveles.
Podríamos decir que lo que se consiente en una empresa, no se consiente en una carretera. El código de circulación y penal son intransigentes con la incompetencia al volante.
Cuando conduces, diriges un arma letal de más de 1500 kgs y eso es un tema muy serio.
Aunque en la empresa, no lo es menos. Todo lo que hacemos mal tiene graves consecuencias. Lo que pasa es que no tienen un efecto tan inmediato ni tan directo como un accidente en circulación. Los efectos están más diferidos en el tiempo y las causas y responsabilidades se pueden diluir.
Cuando te digan que un estándar es difícil; que no se puede aplicar; que es difícil hacer correctamente las piezas; que no entienden el manual de la máquina o que no puede ir más rápido,… piensa que se sacaron el carné, que conducen otra máquina de 150 caballos y que la llevan a la máxima velocidad que se les permite (y un poco más también).
¿Y SI ADOPTÁRAMOS EL RIGOR Y LA RESPONSABILIDAD DEL CÓDIGO DE CIRCULACIÓN EN TODO LO QUE HACEMOS?
Preguntas frecuentes sobre mejora continua:
Porque coordina a millones de personas con muy pocas incidencias gracias a reglas claras, visuales y ampliamente conocidas, que se respetan de forma masiva incluso en entornos complejos y cambiantes.
Cinco pilares: formación y examen, señales visuales simples, fidelidad al estándar, supervisión con consecuencias (multas, retirada de carné, etc.) y mantenimiento/TPM del “equipo” (el coche).
Que las mismas personas que conducen con rigor luego aceptan prácticas absurdas: empezar trabajos sin piezas, asignar mal recursos, aceptar pedidos a pérdida, aceptar plazos incumplibles o permitir que se rompa la planificación.
Que no basta con “tener un documento”: necesitas estándares muy visuales, formación real, supervisión frecuente y consecuencias por incumplimiento, igual que en carretera (solo que en empresa las consecuencias suelen estar diferidas y se diluyen).
Exigiendo condiciones mínimas: formación (y validación), estándares simples en el puesto (visuales), mantenimiento y anticipación, y tolerancia cero a iniciar trabajos con faltantes o a romper la planificación sin criterio.
