Invertir fuera del cuello de botella.

Es necesario conocer en detalle el proceso, sus capacidades y limitaciones antes de realizar una inversión, o podemos encontrarnos con que la inversión no aporte capacidad ni productividad.

Cuello de botella en producción: análisis de un caso real.

Antecedentes.

Hace un tiempo impartí una charla sobre el cálculo de costes en un hotel. En ese mismo hotel y como asistentes a la charla, estaban el director financiero (DF) y el jefe de producción (JP) de una industria gráfica. Me dijeron que, después del curso, me harían una consulta sobre el coste de un proceso. Así se desarrolló la conversación:

DF- Pues mira, creo que el sistema de cálculo de costes que ha hecho el JP está mal y da un resultado que tiene que ser mucho más caro de lo que es en la realidad.

Yo- ¿Por qué dices eso?

DF- Porque antes subcontratábamos el proceso a un taller de al lado a un precio y ahora, según los cálculos del JP, nuestro coste es mayor.

Yo- ¿Y?

DF- Pues que eso no puede ser.  Si yo hago un proceso e invierto, por fuerza tiene que ser más barato que el precio que me cobra el subcontratista, quien, además, aplica un beneficio a sus costes. De hecho, tiene un Mercedes en la puerta de su nave que estoy pagando yo (puñetazo en la mesa).

Yo- Bueno, eso no resulta un análisis suficiente. ¿Cuánto habéis invertido en el nuevo proceso?

DF- 4 millones de euros.

Yo- ¿Cuántas horas trabaja esa máquina?

JP- Entre 2 y 4 horas al día.

Yo- ¿Una máquina de 4 millones de euros que trabaja entre 2 y 4 horas al día?

JP- Sí.

DF- ¡¿Y por qué no haces que la máquina trabaje más horas?! ¿Por qué? (puñetazo en la mesa).

JP- Porque el proceso anterior es un cuello de botella, te lo he explicado muchas veces. Para que esta máquina pudiese trabajar 16 horas al día, sería necesario que el proceso anterior trabajase durante 60 horas diarias. Trabajando 24 horas al día, según el producto, el cuello de botella del proceso solo aporta entre 2 y 4 horas de carga de trabajo al nuevo proceso.

DF- ¡Me da igual! Yo sigo sin entender por qué hacerlo nosotros nos sale más caro.

Yo- Te lo voy a explicar. Ese señor al que subcontratabais el proceso es un superespecialista en dicho proceso; lo conoce como si fuera su hijo: su sonido, su temperatura, el consumo de material, el acabado, todo. Sin embargo, tu JP gestiona 5 procesos más, de modo que, en la intensificación del conocimiento, te gana. Puesto que es competitivo en costes y calidad, tiene mucho trabajo y sus máquinas operan 20 horas diarias, de modo que su coste de amortización es, en promedio, 7,5 veces menor que el tuyo. En esto también te supera.

DF- Bueno, ¿crees que hay posibilidad de resolver esta situación?

Yo- No, la única posibilidad que veo es que vendáis esta maquinaria ahora que todavía es nueva.

DF- No creo que eso sea posible…

Qué ocurre cuando se invierte fuera del cuello de botella.

  • Manejar un proceso automático no consiste en invertir 4 millones de euros y pulsar un botón. Para obtener rendimiento, hay que tener un amplio conocimiento del proceso y de las particularidades de tus máquinas, «saber cómo respiran».
  • Para que haya productividad, debe haber saturación.
  • De modo que el coste no es un deseo ni una cifra, sino el efecto de un cúmulo de causas de primer y segundo orden.
  • Necesitas tener una visión holística del proceso y entenderlo en su totalidad. Maximizar la productividad de una de las partes no implica mejorar el resultado total.
  • Por este mismo motivo, si inviertes en aumentar la capacidad, comprueba antes de que se vea desabastecida por el cuello de botella.
  • Cuando uno no sabe lo que no sabe, puede tomar decisiones de carácter irreversible; por eso, ante la duda, consulta con los técnicos de tu industria. No compres una máquina sin consultar a quienes tendrán que manejarla.

Para completar este caso, hay que aclarar que el coste de la hora de máquina puede calcularse por hora de uso a partir de un supuesto de horas totales de utilización. Pero si la máquina tiene unos años de vida debido a la obsolescencia, la máquina parada también tiene un coste.

Este último es el que ocupa en este relato. Si, además, la máquina se ha adquirido con deuda, lo que se tiene es una salida de caja por cada hora que pasa y que la máquina no está produciendo.

Cómo actuar ante un cuello de botella en producción.

Recuerda:

  • La mejor inversión es la que no se hace.
  • Hay que reflexionar mucho antes de hacer una inversión.
  • Se debe buscar una asimetría al invertir: mucho que ganar si acierto y poco que perder si me equivoco. Por ejemplo, en el cuello de botella.
  • Los procesos pueden ser contraintuitivos y no se aplica la lógica de “cuanto más azúcar, más sabor”.
  • Para saber cómo reforzar un proceso, necesitas un estudio de tiempos y capacidades mínimamente riguroso.
  • A veces, el cuello de botella es una máquina; entonces, la solución puede ser adquirir otra máquina igual y ponerla en paralelo.
  • No obstante, puede pasar que esa máquina esté manejada por 3 operarios y que el cuello de botella sea uno de ellos, porque no tiene capacidad para abastecer al ritmo de la máquina.
  • Entonces, no tenemos que adquirir otra máquina, sino poner a otra persona más en el puesto de abastecimiento.

En definitiva, encontrar el cuello de botella puede no ser obvio. Por eso, tendrás que invertir en un estudio de métodos y tiempos para contar con la información correcta y tomar una buena decisión que permita aumentar tu capacidad al menor coste.

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    Preguntas frecuentes sobre el cuello de botella en producción:

    ¿Qué significa “invertir fuera del cuello de botella”?

    Significa aumentar la capacidad en una etapa que no limita el sistema. Si el proceso anterior (o posterior) es el cuello de botella, la nueva inversión queda sin carga y no aporta productividad real.

    ¿Por qué una máquina nueva puede salir más cara que subcontratar el mismo proceso?

    Porque el coste no depende solo de “tener la máquina”, sino también de cuántas horas se usa (amortización por hora), del conocimiento para operarla bien y de la saturación del proceso. Un especialista con 20 h/día de uso diluye aún más su amortización.

    ¿Qué indicador revela rápidamente que la inversión ha sido un error?

    Horas de uso diario muy bajas (p. ej., 2–4 horas/día) en un equipo caro. Eso suele indicar que el equipo está desabastecido por un cuello de botella y que el coste por hora se dispara.

    ¿Cómo se decide correctamente si conviene invertir en capacidad?

    Con un estudio mínimo de métodos, tiempos y capacidades: mapa de proceso, tasas de producción por etapa, cargas reales por mix, limitaciones (turnos, dotación, mantenimiento) y simulación del impacto. Primero se identifica el cuello de botella y luego se decide.

    ¿Cuál es la regla práctica para invertir con menos riesgo?

    Buscar asimetría: invertir donde hay mucho que ganar y poco que perder, típicamente en el cuello de botella (o en eliminar la restricción: persona, abastecimiento, mantenimiento, herramienta). Y si no hay datos fiables, no comprar hasta tenerlos.

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