Si 2 personas llegan tarde o muestran un comportamiento inapropiado, no convoques una reunión con toda la plantilla para decirles que no se puede llegar tarde.
Las consecuencias de hacerlo son:
- Confunde e indigna a quienes se comportan correctamente.
- Exculpa a quienes se comportan de manera incorrecta.
- Y denota una enorme falta de liderazgo.
Insistimos, toda confrontación debe ser:
- Específica.
- Basada en hechos.
- Centrada en la conducta.
- Y en las consecuencias del incumplimiento.
GENERALIZAR PARA EVITAR UNA CONVERSACIÓN INCÓMODA, NO RESUELVE EL PROBLEMA; LO DESPLAZA Y AMPLÍA.
SÉ VALIENTE Y CONCRETO, CONFRONTA SOLO A QUIÉN INCUMPLE
Comentarios en LinkedIn a este artículo:
- Totalmente de acuerdo. El principio de trabajo en equipo debe ser que cada miembro cumpla con sus obligaciones individuales; por lo tanto, cuando un miembro del equipo no cumple, el responsable debe analizar el problema de forma aislada y actuar en consecuencia. Generalizar un comportamiento individual a todos los miembros genera confusión y dudas sobre si el resto está haciendo lo correcto o esperado.
- En el pasado y no voy a nombrar la empresa, me dijo que yo actué mal al hacerlo así y debería haber convocado a todo el equipo… hasta el día de hoy considero que el resto del equipo sabía quiénes eran y considero que llamar la atención siempre debe ser en privado
- Por desgracia, tuve que asistir a muchísimas reuniones tal cual… Y qué razón, todo el mundo salía indignado y los que no cumplían, reforzados. Escuché el comentario: que me lo diga en la cara. Por no hablar del mal rollo que surge en el equipo.
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Preguntas frecuentes sobre liderazgo de equipos:
Porque genera injusticia, confusión y desmotivación en quienes sí cumplen. Además, diluye la responsabilidad de quien ha incumplido y transmite falta de valentía directiva.
Debe ser concreta, basada en hechos observables, centrada en la conducta y explicando sus consecuencias. El objetivo no es descargar tensión, sino corregir el comportamiento de forma clara y profesional.
Suele ampliar el problema en lugar de resolverlo. El equipo puede salir molesto, los incumplidores pueden sentirse protegidos por el grupo y el clima laboral se deteriora.
Por norma general, conviene tratarla directamente con la persona implicada y en un entorno adecuado. Así se favorece una conversación más clara, respetuosa y orientada a la mejora.
Debe aprender a afrontar conversaciones incómodas con precisión y serenidad. Corregir a quien corresponde, sin rodeos ni generalizaciones, es una competencia clave de liderazgo.
