Mejor te digo qué no hacer.
Una manera de mejorar la media de tus resultados, la más fácil y con mayor probabilidad de éxito, es hacer menos cosas mal y mantener las que estamos haciendo bien.
Nos obsesionamos con mejorar ¡CLARO QUE SÍ!, pero requiere un esfuerzo mucho mayor que dejar de hacer el mal, así que ya sabes por dónde empezar. Algunos ejemplos se presentan a continuación.
Vender por debajo de costes.
- No vendas a los malos clientes que te hacen perder dinero (los reconocerás porque cada vez que hacen un pedido, al equipo se le encienden todas las alarmas).
- No fabriques productos que generan pérdidas (los reconocerás porque cada vez que hay un pedido de este artículo, al equipo se le encienden todas las alarmas).
No regales extras, servicios o variantes.
- No regales servicios ni variantes añadidas a tus productos. Una cosa es el producto y otra cosa es:
- La personalización.
- La entrega urgente.
- El envase especial.
- El pago aplazado.
- O un mal comportamiento del cliente.
- No fabriques lotes por debajo de la cantidad mínima sin su correspondiente recargo en el precio.
- No consientas que los comerciales se salten las políticas (si es que las tienes).
- No asignes precios sin conocer los costes (reales) de tus productos: esto está solo al alcance del 10 % de las industrias.
Hacer perder tiempo y energía.
- No pidas tantos informes que nadie se lee y que te llegarán adulterados (nadie quiere ser señalado por ser el mensajero de malas noticias).
- No convoques tantas reuniones.
- No convoques a tanta gente a las reuniones.
- No mandes correos con copia a 10 o más personas.
No trabajes en modo interrupción permanente.
- No consientas ni provoques interrupciones permanentes al trabajo en curso:
- Deja que acaben lo que estaban haciendo.
- Y luego tendrás la posibilidad de replanificar.
- No convivas con incidencias recurrentes. Es muy frustrante para todos y es un síntoma de pereza y ausencia de liderazgo.
No permitas la transferencia de problemas.
- No consientas la transferencia de problemas entre secciones:
- NO ACEPTO – NO GENERO – NO ENTREGO PROBLEMAS.
- El mayor problema suele ser la transferencia de información incompleta. Es algo que pasa muy desapercibido, pero que hace mucho daño.
- Aunque también aceptamos materiales defectuosos de los proveedores.
Desmotivación.
- No desmotives con comentarios tóxicos ni presumas de tus habilidades y logros (no hables tanto; demuestra).
No ahogues con burocracia inútil.
- No desmotives a tu personal pidiendo que registre cada tarea, cada inspiración, cada exhalación; no vale para nada:
- Los datos que se registran son falsos o erróneos.
- Y si fueran ciertos, tampoco generarían información concluyente. Además, nadie digiere esa cantidad de datos. Por tanto, acude a valores agregados.
No promociones incompetencia “de confianza”.
- No contrates a amigos y aduladores para los puestos más altos y con los mejores salarios solo porque fueron al MBA contigo:
- A los que sacan el trabajo cada día desde hace años no les va a gustar nada.
- Los mejores de todos ellos no aceptarán su autoridad, se sentirán agraviados y se irán en menos de dos meses.
Confronta bien: poco, pero bien.
- No confrontes si no es totalmente necesario. Un error de 150 euros o un error de 1.000 euros no merece una bronca que implicará en tiempo y energía personal, más de 10.000:
- Un error es un error: somos humanos.
- Busca cómo mejorar el sistema para que no se repita.
- No confrontes públicamente.
No racanees reconocimiento ni dinero a quien aporta.
- No racanees dinero a personas que lo aportan:
- Si un operario ha asumido la responsabilidad de liderar una línea, no le racanees los 60 o 100 euros que implican hacerle jefe de línea. Te está aportando mucho más.Si un operario tiene la iniciativa de ir todos los días 45 minutos antes de que empiece el turno para arrancar las máquinas y que calienten para que todo esté preparado cuando vengan los demás, por favor, reconóceselo.En este sentido, el director financiero, en su pensamiento de primer orden, suele ser un mal asesor.Solo ve los 60 euros que ahorra, no lo que dejarán de aportar las personas valiosas e implicadas.
- Lo peor es que se apunta el tanto de dicho ahorro.
- No tengas a la oficina técnica reventada y saturada mientras que los comerciales están totalmente ociosos porque ya se cubrió (no por su mérito) la capacidad de producción. Haz que les ayuden a definir las características de los pedidos con los clientes.
Complicarlo todo inútilmente.
- No desarrolles productos como un loco. No por tener más productos vas a vender más; al revés.
No intentes ser todo a la vez.
- No intentes ser fábrica, distribuidor y tienda minorista a la vez. Te vas a estrellar:
- Ya tienes tienda online, vale.
- Cada pedido de 50 euros suele tener unos costes de gestión de 70 euros (más el coste del producto, claro).
- No cambies (otra vez) de ERP; el problema de fondo no está ahí.
- No pongas validaciones jerárquicas en cada paso o en cada decisión.
No te obsesiones con la hiperautomatización.
- No te obsesiones con la hiperautomatización:
- Va a traer a toda la organización de cabeza.
- Y no funciona. Al final siempre te hará falta un ser humano para resolver las (permanentes) singularidades.
- Mejor invierte en asistentes para las personas que les ayuden a trabajar mejor y a ser más productivas. Te va a salir más barato y va a funcionar mejor.
- El ser humano todavía tiene mucho que aportar.
Inversiones fallidas.
No inviertas en ostentación.
- No inviertas en símbolos de ostentación que no aportan ningún valor al cliente:
- Unas oficinas más caras y unas marquesinas de diseño para el aparcamiento no te aportarán nada.
- Tú dices que esa mejor imagen te aportará un incremento en las ventas. Pero es solo un pretexto. Lo que quieres es alimentar tu ego.
No inviertas en capacidad donde no limita.
- No inviertas en incrementos de capacidad de fases que no sean limitantes. Reflexiona mucho antes de hacer ciertas inversiones. No todas aportan un incremento de la producción o productividad del todo.
Análisis por la VÍA NEGATIVA.
Entrégate al análisis por la VÍA NEGATIVA:
- Elimina lo malo.
- Y florecerá lo bueno.
Preguntas frecuentes sobre cómo mejorar tu empresa:
Porque eliminar errores recurrentes sube la media de resultados con menos esfuerzo y mayor probabilidad de éxito que intentar “optimizar” todo a la vez.
Suelen ser los que generan fricción interna cada vez que entran: pedidos “problemáticos”, urgencias, variantes gratis, lotes mínimos sin recargo, pagos aplazados y exigencias que disparan el coste real.
Pedir informes que nadie usa (y que llegan maquillados), convocar demasiadas reuniones o con demasiada gente, abusar del “copia a todos” y vivir en interrupción constante del trabajo en curso.
Porque convierte cada entrega interna en retrabajo: información incompleta, materiales defectuosos o requisitos mal definidos pasan al siguiente nivel, que pierde tiempo reconstruyendo y aumenta el riesgo de error. La política clave es: NO ACEPTO – NO GENERO – NO ENTREGO PROBLEMAS.
Cambiar de ERP como solución mágica, imponer validaciones jerárquicas para todo y obsesionarse con la hiperautomatización. A menudo resulta mejor invertir en asistentes y soporte que hagan a las personas más productivas y reduzcan las singularidades e incidencias.
