Para entender de forma práctica el ABC XYZ de clientes, se explicará mediante un ejemplo con el que todos estamos familiarizados.
Todo lo que se comentará a continuación es muy matizable y se llevará a los extremos con fines didácticos.
Cliente AX:
- Comportamiento:
- Este es el cliente que va con mucha regularidad a comer o cenar con su familia o por trabajo, entre 2 y 3 veces por semana, y que toma café con frecuencia.
- Se puede dejar unos 7.000 euros al año.
- Conoce a los camareros, mantiene una buena relación con ellos, los respeta y entiende cuándo están saturados.
- Si ven a gente esperando, se levantan para dejar la mesa libre.
- Dan buenas propinas y ponen buenas reseñas.
- Empatizan con el negocio; quieren que vaya bien.
- Un cliente AX repite… a lo largo de los años.
- Y si gastan tanto, es porque somos su primera opción.
- Además, hablan bien de nosotros; son buenos embajadores.
- Si tienen que cancelar una reserva, avisan con tiempo para no perjudicarnos.
- Efectos en nuestro negocio:
- La suma de los clientes AX aporta estabilidad a la carga de trabajo y volumen de facturación.
- Lo que permite dimensionar el número de camareros necesarios y evitar grandes altibajos.
- Nunca hay problemas de expectativa porque ya conoce los platos que preparan los cocineros.
- El servicio es muy ágil porque, cuando los camareros los ven entrar por la puerta, ya saben casi lo que quieren.
- Nos evitan burocracia en las reservas, fianzas, etc., porque hay una elevada confianza mutua.
- Son los que nos mantienen con vida.
- Estrategia:
- Estos clientes no se pueden perder bajo ningún concepto.
- Hay que diseñar descuentos y tener detalles.
- En la medida de lo posible, no les puede faltar mesa ni demorarse sus platos, y menos aún a causa de clientes que lo único que hacen es restar.
Cliente AZ:
- Comportamiento:
- Se dejan 5.000 euros de una sola vez, por ejemplo, en un banquete o en una celebración.
- Al hacer un desembolso tan grande, se vuelve muy exigente.
- Anque es probable que no vuelva nunca.
- Por volumen, es cliente A si analizamos un año, pero si analizamos 5 años, no llegaría a cliente tipo B.
- Contrató la comunión con nosotros porque no había otro establecimiento con esa capacidad.
- No nos conoce ni nosotros a él. Hay desconfianza y muchas comprobaciones previas.
- No empatizan mucho con el negocio y pueden permitirse ser problemáticos porque no tienen pensado volver.
- Efectos sobre el negocio:
- Le dan muchos dolores de cabeza al metre.
- Al tratarse de un servicio puntual de gran volumen, se necesitará incrementar los recursos en cocina y camareros extra de forma puntual.
- Se puede perder dinero por el comportamiento errático del cliente.
- Se debe invertir tiempo en burocracia para contratos y fianzas.
- Estrategia:
- Dejar las condiciones muy claras para evitar los problemas de expectativa por los que siempre te toca pagar a ti.
- Subir el precio para absorber todos los problemas que haya y que te quede algo de margen.
- Pedir una fianza como garantía por desperfectos.
- Bajo ningún concepto dejar de atender a clientes AX para atender a clientes AZ.
Cliente BX y CX:
- Comportamiento:
- Podríamos decir que el CX es igual que el cliente AX, pero en lugar de venir a comer y a cenar dos o tres veces a la semana, se toma un café todos los días.
- El BX sería igual que el AX, pero vendría a comer una vez a la semana y tomaría un café por las mañanas.
- Efectos sobre el negocio:
- Con menor volumen de facturación, la suma de todos ellos también aporta una estabilidad.
- Representan una clara oportunidad de crecimiento.
- Estrategia:
- Hay que hablar con ellos y preguntarles por qué no vienen más.
- No todos los clientes tienen el mismo presupuesto.
- Quizás parte de su presupuesto lo está destinando a otro establecimiento. Hay que saber qué está pasando con eso.
- Si les tratamos bien, crecerán con nosotros.
AX, BX y CX (todos los X) son los que están dando estabilidad al negocio, los que pagan las nóminas. Como dice Eduards Deming: Una empresa vive de los clientes que repiten.
Cliente CZ:
- Comportamiento:
- Este es el cliente que viene una vez al año a comerse una ración de calamares con un vaso de agua.
- Viene porque no ha encontrado sitio en su lugar habitual o porque ha cerrado por vacaciones.
- Exigen más que nadie y dejan malas reseñas.
- Suele haber problemas de expectativa porque no nos conocemos.
- Cuando van al baño, mean fuera de la taza y no tiran de la cadena.
- Pagan mal; siempre protestan por el ticket.
- Y si tienen que cancelar una reserva, ni avisan y te quedas con la mesa ociosa.
- Efectos en el negocio:
- Ocupan mesas y capacidad que deberían estar destinadas a clientes que repiten.
- Los camareros y la dirección tienen que dedicar energía a enfrentar problemas y resolver conflictos en lugar de prestar un buen servicio y atender bien a los clientes que repiten.
- Por lo que, el servicio general se resiente.
- Y se pierde facturación por una asignación de capacidad a clientes deficitarios.
- Estrategia:
- Cualquier otra categoría de cliente tiene prioridad en el servicio.
- No ceder ante ninguna exigencia que no sea aceptable.
- En la medida de lo posible, se les debería cobrar un precio más alto.
- Hay quien piensa que a un CZ se le puede convertir a cliente recurrente. No es así; lleva años haciendo lo mismo. Viene cuando no tiene otro remedio.
EN EL RESTAURANTE HAY UN NÚMERO LIMITADO DE MESAS, DE CAMAREROS Y DE CAPACIDAD EN LA COCINA.
DESTINA ESA CAPACIDAD LIMITADA A LOS BUENOS CLIENTES (AX) Y A LOS QUE TIENEN POTENCIAL DE CRECIMIENTO (BX y CX).
CONCENTRA TUS ENERGÍAS EN TRATAR MUY BIEN A ESTOS CLIENTES Y NO EN DESGASTARTE CON LOS MALOS.
Preguntas frecuentes sobre estrategia y competitividad industrial:
Es una forma de clasificar a los clientes según dos variables: su peso económico para la empresa y la regularidad o estabilidad de su demanda. Permite decidir mejor a quién dedicar tiempo, capacidad y recursos.
El cliente AX combina alta facturación con comportamiento estable y recurrente, por lo que aporta rentabilidad y previsibilidad. El cliente AZ puede generar mucha facturación puntual, pero suele ser menos predecible, más exigente y con menor probabilidad de repetición.
Porque aportan estabilidad a la carga de trabajo. Gracias a ellos se puede dimensionar mejor la capacidad, planificar recursos con menos incertidumbre y sostener la rentabilidad del negocio a largo plazo.
Conviene definir condiciones claras, proteger márgenes y no sacrificar capacidad crítica por ellos. Son clientes más variables, con mayor riesgo de incidencias y menor fidelidad, así que hay que atenderlos sin perjudicar a los clientes estratégicos.
Sirve para priorizar pedidos, asignar capacidad limitada, diseñar niveles de servicio y orientar la estrategia comercial. Así, la empresa protege a los clientes más valiosos y estables, mientras gestiona con más criterio a los clientes puntuales o poco rentables.
